Parque Nacional Barrancas del Cupatitzio, Uruapan, Michoacan

Parque Nacional Barrancas del Cupatitzio, Recuerde por un momento el sonido estruendoso de su cascada favorita, agregue algunos silbidos repiqueteantes de aves, el olor a hierba mojada, mucho verde en árboles y una brisa fresca que toca con suavidad su mejilla.

Cascada artificial Parque Nacional Barrancas del Cupatitzio, Uruapan

Cascada artificial del Parque Nacional Barrancas del Cupatitzio, Uruapan

La imagen anterior puede usted experimentarla en el Parque Nacional Barrancas del Cupatitzio, un aérea forestal protegida donde nace, desde el río Cupatitzio, un torrente de agua clara, que en tarasco significa “río que canta”.

Y en verdad que no es casualidad que se llame así, pues el murmullo seductor del agua siempre está presente en todo el entorno.

Conocido también como “Eduardo Ruiz”, el sitio lleno de verdor está dividido en dos grandes áreas: 19 hectáreas como parque nacional, más 452 hectáreas de bosque de pinos y oyameles, mismos que han sido clasificados como “área natural de conservación”.

 Un serpentear de senderos

Por un modico precio se puede tener un contacto cercano y ufano con la naturaleza. Justo en la entrada, algunos niños-guías lo estarán esperando. Como Martín, que con escasos 14 años es uno de los mejores elementos para conducirlo a través de un serpentear de senderos y recitarle algunos versos michoacanos.

Cascada La Camelina en el Parque Nacional Barrancas del Cupatitzio, Uruapan

Cascada La “Camelina” en el Parque Nacional Barrancas del Cupatitzio, Uruapan

“El nacimiento del manantial se debe a una gran cantidad de infiltraciones de agua que se producen en la parte más alta de la Sierra Tarasca. Entonces el líquido baja hasta esta parte de Uruapan y da vida al parque”, dice Martín.

Con caminos hechos a base de piedra de río, el sitio se disfruta a través de 19 fuentes formadas por la gravedad y presión del agua, sólo la que se encuentra en la entrada funciona con luz eléctrica. Destacan por su simetría y perfección “Flor de lluvia”, “Cola de pavorreal”, “Velo de novia”, “Arcoiris” y “Los espejos”.

Se agregan cuatro puentes que cruzan distintas partes del río Cupatitzio (de los Enamorados, del Recuerdo, de los Recién casados, el Gólgota), y tres bellas cascadas de nombres la Yerbabuena, Gólgota y la Camelina, esta última alcanza 35 metros de altura.

Los casi 2 mil visitantes que llegan al parque al día en temporadas vacacionales, no resisten la tentación de captar una bella postal de cada uno de los rincones, románticos por cierto, que esconde el parque.

Real aire puro

Escaleras del Parque Nacional Barrancas del Cupatitzio, Uruapan, Michoacan

Escaleras del Parque Nacional Barrancas del Cupatitzio, Uruapan, Michoacan

Respirar y exhalar se vuelve una delicia, pues para un capitalino pocas veces existe la oportunidad de encontrar un espacio donde se disfrute el aire puro.

El camino sigue con la contemplación de una colección de orquídeas (existen 438 especies de plantas nativas). La flora es abundante y para muestra están: huele de noche, higuera, hoja santa, capulín, hoja elegante y palma corucha. Si usted viaja con niños, el parque cuenta con un área de juegos infantiles y una granja frutícola, donde puede pescar una de las 5 mil truchas arco iris que son criadas en este lugar.

En las dos horas en que se puede recorrer tranquilamente el parque, deténgase a probar antojitos típicos de Michoacán.

  • Tere Mendoza

    hola, puede hacerse el recorrido con una persona discapacitada. es decir en silla de ruedas?

  • Gonzalo Ramos Aranda

    Les comparto mi poema, inspirado en el bellísimo . . .

    PARQUE NACIONAL DE URUAPAN

    “En la Barranca del Cupatitzio, . . . Dios, agua, vida, origen, dulce inicio.”

    Meseta encumbrada, Dios así lo quiso,
    paraje del cielo, edén, paraíso,
    botón michoacano, la región más tierna,
    Uruapan bonito, primavera eterna.

    Jícara esmaltada, ¡Río del Cupatitzio!,
    barranca, hondonada, al fin precipicio,
    que bello, tan lindo, Parque Nacional,
    purépecha, sacra, ecología cultural.

    El bosque, sus plantas, ¡cosa más hermosa!,
    olor de la tierra, fresca “charandosa”,
    árboles, follaje, joyas inmanentes,
    el agua, las piedras, remansos, afluentes.

    Un canal en calma, rocío del candor,
    la compuerta se abre, torrente de amor,
    cascadas que rompen frágiles cristales,
    formando las ondas, en los manantiales.

    “Cola de Caballo”, venga “La Alegría”,
    “Catalina” riega, mi alma, todo el día,
    “Copa de Oro”, “El Puente”, de salto elegante,
    natura se muestra feliz y arrogante.

    Líquido sonido, golpe de poder,
    que arrulla el oído, . . . al caer, correr,
    ¡“El Gólgota”, “Yerbabuena”, “Gandarillas”,
    toquen al son, de tonadas, tonadillas!

    Por el río que canta, denme un si bemol,
    color de “Arco Iris”, espectro del sol,
    las truchas se bañan, al compás de claves,
    bailan las ardillas, se entonan las aves.

    Encinos y pinos, ramas bullangueras,
    plátano con hueso, las verdes higueras,
    blanco carbonato, tomo “cebadina”,
    rica, efervescente, garganta se afina.

    Fuente “Los Espejos” que, un venero, emana,
    cuento los chorritos que, “Eréndira”, hermana,
    Mural de Mapeco, húmedo y silente,
    arte de un artista que admira la gente.

    Burbujeante pila es la “Del Tornillo”,
    que hace las delicias de todo chiquillo,
    es “Janintzitzic” tersa “flor de lluvia”,
    repicar de gotas, la nube . . . diluvia.

    Su “Velo de Novia”, escurre y salpica,
    el cause, el caudal, ya se magnifica,
    “Cola Pavo Real”, de plumas muy finas,
    fluidos transparentes, parecen cortinas.

    Senderos sinuosos, que están bien trazados,
    kioscos, escalones, chulos empedrados,
    calzadas “De Sapos, “De la Media Luna”,
    puente “Del Recuerdo”, del cariño es cuna.

    Vengan visitantes, “Los Recién Casados”,
    que se quieran mucho “Los Enamorados”,
    cuidar medio ambiente, es imperativo,
    que luzca, que brote, su ser reflexivo.

    “Camelinas” finas, flores bugambilias,
    un paseo precioso, para las familias,
    bendición de un Fraile, su fe, sangre que arde,
    “Rodilla del Diablo”, que se fue cobarde.

    Allá, en lo más hondo, en lo más profundo,
    arriesgando todo, conquistando el mundo,
    se va el clavadista tras de la moneda,
    exponiendo vida, borbollón lo enreda.

    ¡Que baile, que dance, mi “Juaquiniquil”!,
    musical su brisa, de copa gentil,
    es culta la guía del hombre maduro,
    prepárate niño, es tuyo el futuro.

    Jabonosa espuma, “Cutzi” solo hay una,
    tan blanca, brillosa, como la fortuna,
    veo las espirales de los remolinos,
    siento el fresco viento . . . de nuestros destinos.

    Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
    Uruapan, Michoacán, México, a 16 de noviembre del 2012
    Dedicado al mejor guía, Jesús Reyes Rodríguez
    Reg. SEP Indautor No. 03-2013-111212464200-14