Tlaxcala – Un códice contemporáneo

El pintor Desiderio Hernández Xochitiotzin dejó plasmados en estos murales sus conocimientos enciclopédicos y el amor a su tierra.

Palacio de Gobierno de Tlaxcala, Tlaxcala

Palacio de Gobierno de Tlaxcala, Tlaxcala

En los muros de lo que fuera un convento franciscano del Siglo XVI y que ahora es el vestíbulo y la escalinata del Palacio de Gobierno de Tlaxcala, se encuentra una obra plástica cuya importancia se duplica por su valor documental.

Se trata del mural o conjunto de murales “Historia de Tlaxcala a través de los Siglos y su Aportación a lo Mexicano” del maestro y cronista Desiderio Hernández Xochitiotzin.

Este obra fue iniciada el 15 de enero de 1957, en gran parte por la motivación del poeta Miguel N. Lira, quien insistía en dejar plasmada en un muro la historia de Tlaxcala.

La Historia de Tlaxcala, Mural por Desiderio Hernández Xochitiotzin, Tlaxcala

La Historia de Tlaxcala, Mural por Desiderio Hernández Xochitiotzin, Tlaxcala

El trabajo fue largo y las más de cuatro décadas transcurridas desde aquella primera pincelada le sirvieron a Xochitiotzin para profundizar en el estudio de las fuentes históricas y le permitieron conocer los nuevos descubrimientos de arqueólogos como Angel García Cook, con los que se enriqueció la visión del mundo prehispánico.

La obra de Xochitiotzin se suma a la epopeya muralística del arte mexicano que destaca por su unidad. Es, podemos decirlo, un gran poema narrativo plasmado en lenguaje pictórico y cuya mayor similitud se puede encontrar con los murales de Rivera en Palacio Nacional. Sin embargo, lo que distingue radicalmente a la obra de este pintor es su visión histórica, opuesta a la oficial, con la que busca destruir el estigma de traidores con que tradicionalmente han sido considerados los tlaxcaltecas por su participación en la Conquista.

TRAZOS HISTORICOS

La primera tarea que se planteó el maestro fue la de estudiar a profundidad tanto las crónicas novohispanas como los códices prehispánicos y una de las conclusiones de este estudio fue que existía una interpretación maniquea, desarrollada por los liberales del Siglo 19, en la que se manejó la historia de tal manera que engrandecía a los mexicas y justificaba el proceso de centralización en el país.

Mural del Palacio de Gobierno de Tlaxcala

Mural del Palacio de Gobierno de Tlaxcala

Como en todas las epopeyas literarias, en la obra de Xochitiotzin intervienen muchos factores que ayudan a configurar la personalidad de un pueblo: los grandes mitos, las peregrinaciones en busca de la “tierra prometida”, los cataclismos, la tragedia y el sacrificio, los ritos y las costumbres, la participación de los dioses en el nacimiento y la muerte de los hombres… Hay muchos combates representados en los muros, como las Guerras Floridas entre tlaxcaltecas y texcocanos, la Batalla de Atlixco donde los tenochcas fueron derrotados, y la batalla contra los tepanecas de Azcapotzalco.

Como en toda gran epopeya nunca faltan los grandes héroes, en los murales sobresale el general Tlahuicole, sacrificado en el Temalácatl después de negar el indulto que le concedía Moctezuma Ilhuicamina, según las fuentes que cita Xochitiotzin en el texto explicativo situado en la parte inferior del mural porque todas las imágenes van acompañadas de textos, en castellano y náhuatl, en donde el maestro reproduce fragmentos o resume el contenido de los documentos sobre los que se basó para representar cada escena.

El Palacio de Gobierno de Tlaxcala, Murales pintados por Desiderio Hernández Xochitiotzin, Tlaxcala

El Palacio de Gobierno de Tlaxcala, Murales pintados por Desiderio Hernández Xochitiotzin, Tlaxcala

Hay muchos muros de excelente calidad en este conjunto. En cuanto a color, los correspondientes al Mercado de Ocotelulco y las Fiestas a Xochiquetzalli son de mis preferidos. En cuanto a composición, no hay grandes manejos de perspectivas a la manera de Siqueiros, sino un estilo más bien parecido al barroco de los retablos religiosos, donde se busca ocupar todos los espacios siguiendo un ordenamiento fundamental.

En cuanto a los muros de la escalinata, el de La Conquista me parece el mejor, si bien el de El Siglo de Oro Tlaxcalteca tiene lo suyo. El muro del Siglo 19, situado en el lado sur, sinceramente es el que menos me gusta, y aquí hubiera sido bueno que el gobierno del estado le proporcionara más espacios para desarrollar su obra al nivel que el turbulento y controvertido siglo decimonónico exige y merece.

Vale la pena visitar la capital de Tlaxcala tan sólo por conocer esta obra donde están plasmados varios milenios de historia de un pueblo que, hoy por hoy, forma parte fundamental de México. Después de conocerla, todo lo demás es ganancia.

El Palacio de Gobierno de Tlaxcala, Mexico

El Palacio de Gobierno de Tlaxcala, Mexico